Bueno, dije que en algún momento iba a contar la historia del nombre de mi bebe; no es una súper historia, ni de princesas ni sapos pero es algo por lo que renegué todos estos meses, va, hasta el 26 de diciembre de 2007 en que nos enteramos de que era nena...
Siempre me gusto ese nombre, mi tía (una santa) lo lleva, me prometí a mi misma, que cuando tuviera una hija le pondría ese nombre (me gusta, un capricho mas) es que el nombre lo dice todo, lo caracteriza a uno de por vida, te da identifica; con ese nombre te toman el pelo, te ponen apodos, te quieren, tenes éxitos, te nombran, existís... y si algo tenia que caracterizar a mi bebe que sea ese nombre, agradable, y que me recuerda a alguien muy especial, alguien de gran espíritu y corazón, alguien inteligente. No como a mi nombre (que me gusta) pero es alusión a alguien (otra tía) que es un fracaso, una soledad, un dolor constante. Le hubiera puesto el nombre de mi mama que es a lo que mas se asemeja mi ideal de persona pero ya se me había puesto en la cabeza el nombre elegido, y mas por que mi mama perdió un bebe con 5 meses de gestación y ella le quería llamar Juliana, no sabiendo el sexo pero convencida de que era mujer...en honor a ese angelito y a esa santa, el nombre de Juliana...
Pero he aquí que faltaba el aporte de alguien importante, su papa, yo sin consultarlo, sin pensar en que existía Peterpan (el papa de la niña) lo decidí, y me encapriche y mas allá de eso Peterpan se caracteriza por ser contrero, si uno dice que el cielo es azul, el lo ve verde, si una manzana es roja, el la ve amarilla (será daltónico? jeje) y no se lo consulte y yo lo decidí y comenzaron las peleas (ahora con un nuevo tema: el nombre) que Juliana; no, que Catalina, que Juliana; no, que Julieta (se iba acercando) que Juliana; no, que Julianita y así sucesivamente hasta llegar a Juliana (se abra notado que era pura contra ya que cambiaba los nombres como de calzón, solo para pelearme) y todo esto pasaba sin saber su sexo, yo lo intuía, yo lo sentía, yo lo quería... pero el me peleaba, a mi me dolía, era mi hija, tenia el derecho a ponerle un nombre, no pensé en el y el día de la eco, al ver a su bebe en la pantalla se le ablando el corazón, se entero que mi mama había perdido un bebe que se llamaría Juliana y cedió, para nuestro bien, cedió ... Ahora espero que Juliana no me culpe por su nombre, que le guste y lo lleve con orgullo ya que fue prestado por alguien sumamente importante y excelente.
Me di con el gusto, una vez mas mis caprichos concedidos, gracias Peterpan por ceder, es tu hija y la vas a amar con ese o cualquier nombre, al fin hiciste algo por mí...
Ojo que hay nuevos temas de peleas, el ya sabido tema de irnos a vivir juntos (que a propósito, ya perdí) y el tema del apellido, aunque el tema del egoísmo y de la madures me parece que serán eternos...
servido por virshi
1 comentario
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gwenda dijo
Juliana, yo si Álvaro hubiera sido una niña le hubiera puesto Julia, en parte también a una tia, de mi abuelo que lo crió como si fuera su madre.
Coincidimos un poquito en algo más.
Besitos
1 Abril 2008 | 11:55 PM